Roger Santiváñez

Roger Santiváñez

Tres poetas de México: Alcántara, Favela Bustillo y Verdejo

11 junio, 2020

En la poesía mexicana actual existe algo que podríamos llamar –con simpatía– la Escuela Gola, es decir, una onda que viene desde los días en que el gran poeta argentino Hugo Gola trabajó, enseñó y publicó revistas de poesía en México. De aquella Escuela provienen los tres poetas que aquí presentamos: Tania Favela, Juan Alcántara y Luis Verdejo.

Los tres tienen sus propios estilos –como queda claro aquí en sus poemas– desde el coloquialismo desgarrado y testimonial de Verdejo, hasta la fineza de Alcántara pasando por la reflexión cuasi metafísica de Favela; los tres, en torno a la situación -y/o su atmósfera- que nos rodea en estos raros días de confinamiento y coronavirus. Los tres autores trabajan con solvencia y calidad. He aquí el material.

 

 

Juan Alcántara

buenos y malos pensamientos

 

“la impaciencia

por ver nacer los brotes”

 

hojas secas afligen

crujen

 

toneladas de alimentos que no pueden ser tocados

embarques de remedios que podrían pero 

 

marañas escudriñadas

por si sacar todo lo muerto

 

la fotografía de una biblioteca bombardeada

vista de elegantes conocedores

 

aun quede un vacío

torcedura que vuelva

 

la tierra estricta donde el pasto ha cesado

agua que se va sin que se sepa

 

recta forma

ramaje ondulado

 

zonas en que las plantas se implantan

ejercicios de estado, controles de jardinería

 

dos pasos de

escobas acumulando

 

los jardines estacionados de Babilonia

En rada, pp. 34-46

 

basura sin doblez, tenaz 

¡fueguinos!

 

sólo quedan los crujidos de las bolsas

 

ya no esa humareda

sacrificio sacrilegio

 

de plástico

“beban agua, hermanitas”

 

mismo como tal en

pensamientos cesantes

 

de papel

los mojones, las mojoneras

 

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Juan Alcántara es traductor, poeta y ensayista. Magíster en Letras Modernas y doctor en Historia por la Universidad Iberoamericana (México). Es coordinador del seminario de poesía y poética moderna y contemporánea de la Universidad Iberoamericana y académico de la misma institución. Ha sido colaborador en revistas como Poesía y Poética y El poeta y su trabajo. Ha publicado en poesía El amor en el mundo (1997), Los héroes (2001), Encuentros con mujeres (2002), Las flores (2006), El amor en el mundo seguido de El ramo roto (2010), Botella: poemas 2000-2003, El río (notas y poemas) (2013), La posteridad (2018), entre otros.

 

Tania Favela Bustillo 

 

 

                      a barlovento  ─ a sotavento aún ─ dices y suena el viento entre esas 

letras inoídas como el pájaro que aquí trina alejado de toda bulla, 

                     de toda ebullición humana que anuncia o no un “estado de cosas” inentendidas 

sin lengua para descifrar la realidad              

                                      esa, esta realidad impensada, muda, mutua, silenciosa

                sanciona desde lo ínfimo

                           desde esa media vida, “entre lo inanimado y lo animado”

                                                                                          y la fortaleza de eso

                                                                                                                   y el escudo      

                                                     de ese luchar contra lo invisible

─ el enemigo no se ve ─  dicen algunos

                                                       y el viento lo lleva y el viento lo trae

                                                                                                                      tan diminuto  

                                                                   frágil, sensitivo, 

        insensible también ante los más sensibles

                                                   ─ los olvidados de su propia sensibilidad ─

arrojados a descifrar esa lengua sin lengua

                                                    código exacto de material genético:

                                                                                      ácido ribonucleico y proteínas 

                                                                                       con medidas increíbles

                                                                                            minúsculas

                                                           ─ la milmillonésima parte de un metro ─

                            así de pequeñita la amenaza

                                                                   se alza, ciega ante los ciegos

  vibrando imperceptible bajo “la amplia atadura de la línea oscura

                                                                                           más abajo del horizonte”

                     

                          ¿quién se estremece

                                     quién se agazapa

                                                    ante la visión de un “piano apolillado cayendo en ruinas”?

y sin embargo

                      el leve espacio de los pares que separa

                                                           (y el canto de pájaros y niños)

                                                                                        volverá con humildad infinita   

                                                  incontaminado  

 

 

                (con Marilyn Contardi, José Ignacio Padilla y César Moro)

 

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Tania Favela Bustillo (Ciudad de México, 1970) es poeta y ensayista. Ha publicado los libros de poemas Materia del Camino (Compañía, México, 2006), Pequeños Resquicios (Textofilia, México, 2013) y La marcha hacia ninguna parte (Komorebi, Chile, 2018). Recientemente publicó los libros de ensayo El lugar es el poema: aproximaciones a la poesía de José Watanabe (APJ, Lima, 2018) y Remar a contracorriente. Cinco poéticas: Hugo Gola, Miguel Casado, Olvido García Valdés, Roger Santiváñez, Gloria Gervitz (Libros de la resistencia, Madrid, 2019).

 

Luis Verdejo 


GUERRA

 

(en tono giocoso – coloquial tijuanense) (viernes / sábado santo)

 

ah, que desvergue en la CLÍNICA 1

      en el suelo del corazón, hacer el sprint veloz

 

uy, el tono canallesco del hombre etiquísimo hasta el fémur

 

ah, ni modo: ya no hay tubos de striptease, porque hay un putero de pacientes

ah, no le hagas al Santo, no le hagas al Fantomas, ni al monje zen

       un poco de vino pa alegrar el corazón

 

a como están las cosas: ya nadie se cree sabio y todos son científicos

a como están las cosas: la madurez del reino se soba en las mil bocas de espaldas inútiles

a como están las cosas, la profesión de pordiosero se incrementará

 

ah, las abdominales están bien bravas

      y la maratonista dijo que se volvió una fiera

 

ah, le mandaron un Cristo crucificado que acabó con cierta peste, en cierto país, en cierta

época: rézale

 

ah, cazar mariposas nocturnas hacen moverse las caderas y las nalgas

 

pucha: abrir la ventana a la gordura verde: aquí todo es brecha, todo es fractura

       encontrar la palabra mañana que sea la mañana.

 

       sí, los pájaros invadieron la ciudad

       sí, los otorrinos invadieron la ciudad

       sí, los colmilludos invadieron la ciudad

 

ay, ay, hay un contagiadero y un chingo de pacientes

                       lo triste es que se fueron los viejitos

                       y nos quedamos acéfalos: no hay Doctores internos ni internistas

 

aaah, sácale los piojos a la ética, chaparrito abusón

       desinfecta el perejil

       échale toda la carne al asador

 

ah, pasan los días y la CLÍNICA 1 sigue nadando de pechito

 

después de todo: hay que pagar la renta, el gas y los nopales

después de todo: no es violentamente seguro que esto termine pronto

después de todo: los terratenientes siguen acaparando tierras

                             y las inclemencias del tiempo nada les daña

después de todo: lo que importa es promover el turismo sexual

después de todo, que se traguen la tráquea sabrosa de la avestruz

 

uy, uy: está cabrón: uno positivo, cuatro sospechosos

            el positivo se siente Pájaro – Basquiat

 

ay, no le hagas al Cantinflas, no le hagas al Chaplin, no le hagas al Bruce Lee

 

pucha: qué culero que esté todo tan culero:

            si te balean enfrente del hospital: So sorry: no te dan cama

 

ah, tarde platónica, opacidad en el rescate intuitivo

     córtale la uñas al caimán

 

ay canijo: ponte el paliacate: lávate las ingles al salir

 

sí, que todos los hombres estén sanos

 

sí, que todos los hombres sean felices

sí, que todos los hombres vivan en paz

 

ah, escaramuzas con el duende “dueño” de LA OBRA

 

ah, canto chato de bloques de un barroco violento, paratáctico, oscuro a lo beatnik

 

ahora desinfecta el alquitrán, lánzate por las chelas

 

ah jíjoles, en pocos días estaremos en pleno pico de la curva

                y después el calvario

 

uy, se retuerce la ciudad, se salen sus cosas por los bordes, la cadena insospechada

continúa

 

ah, las calles del contagio en la fogata del ocaso remoto: una temporada en el infierno del

pánico: cada ruido choca en el aire duro y es un golpe de pulmón a pulmón hipocondríaco

             se sueña con membranas tersas, dolorosas, acezantes, redondas

             son pardas guardas rojizas deshaciéndose como mazapanes al sacarlas de la boca

 

ah, sístoles y diástoles sordos: nada se oye dentro:

      son los 600 muertos al día in the land of Dante

 

ay, primavera bruta: el petirrojo, rojísimo, está caliente

      abruma esto cual “ruleta rusa”

 

uy uy, exclamó la doctora:

                         hoy que salí del hospital, en la noche,

                         sentí que iba saliendo de una guerra

 

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Luis Verdejo. Nació en Tijuana, B. C. en 1967. Estudió Literatura Latinoamericana y Artes Visuales. Pinta y hace escultura en cerámica. En 2008 publicó el libro Poemas de la mano izquierda y en 2017 Poemas del a musa negra en la Ed. Textofilia. En 2018 publicó el libro El rumor de lo real, Conversaciones con Hugo Gola, en la Ed. Matadero.

 

 

Imagen: Basada en un fragmento de “Violencia” (1962), del artista colombiano Alejandro Obregón.