Joel Rondon

Planes mal planeados

5 julio, 2019

 

Donald El Trompas Trump salió con otra chorrada la semana pasada, un “plan para reformar el sistema migratorio” que más parece un “plan de emergencia para seguir usando el tema en mi campaña de reelección”.

Para comenzar, El Trompas admitió al presentarlo, que su plan “no fue elaborado por políticos”, sino por “profesionales de la frontera sur” (léase la Patrulla Fronteriza), para “hacer la frontera sur 100 por ciento segura”. Ya nomás ahí, el plan suena a una versión burocrática y legal de su mentado muro en la frontera y nada más.

Para seguir, ya se coló el chisme de que su yerno fue el redactor del plan, Jared Kushner, y que ya se peleó con Stephen Miller, el consejero de El Trompas sobre inmigración, porque el yerno quiere hablar de todo y Miller nomás de la frontera sur. Detallan los chismes que Kushner quiere meter DACA en el ajo para conseguir votos Demócratas, pero El Trompas ni tocó el tema al presentar su plan. A la mejor ganó Miller el debate.

Lo que sí mencionó El Trompas fue el mentado muro, que a falta de que lo pague México ahora quiere que lo paguen las personas que cru zan la frontera. No se ha dado cuenta, igual que con sus famosas tarifas contra China, de que los gringos serían los paganos, porque la mayoría de cruces son turistas gringos que cruzan a emborracharse a Tijuana los fines de semana.

Lindsey Graham, rabioso antiinmigrante senador Republicano de Carolina del Norte ya descartó el plan, diciendo que está destinado o nunca volverse ley, y que él va a presentar su propia iniciativa de ley.

La parte central del plan, sin embargo, es algo que yo he sostenido por algún tiempo: alejarse del sistema de “visas de familia”. ¡Y hasta ahí, que conste!, porque la segunda parte del plan de El Trompas es un sistema de “visas por habilidades”.

Al parecer, el yerno propone que la mayoría de nuevos inmigran  tes vengan con visas de trabajo basadas en sus habilidades y ofertas laborales. Las visas estarían basadas en un sistema de puntos por edad, conocimiento de inglés, oferta de trabajo y certificados educativos o vocacionales. Además, daría visas a los estudiantes internacionales que se gradúen en vez de obligarlos al doble trámite actual.

 

“Si por alguna razón, posiblemente política,  no  podemos  hacer que los Demócratas aprueben este plan de alta seguridad basado en méritos”, dijo El Trompas al presentar su plan, “Entonces lo aprobare mos inmediatamente después de la elección cuando recuperemos (la mayoría) en la Casa de Representantes, la mantengamos en el Senado y, por supuesto, mantengamos la Casa Blanca”. Suena a las cuentas de la lechera, quien por andar soñando en comprar gallinas con el dinero de la leche para vender huevos y comprar puerquitos para engordar y comprar vacas, derrama la leche en el camino.

El plan no dice nada de la separación de familias en la frontera, pero sí complica en extremo pedir asilo político legalmente en la frontera, e incluye no dejar entrar a los solicitantes (y dejarlos en México, cosa que México y las leyes internacionales rechazan), o deteniéndolos por tiempo indefinido, y aunque El Trompas se ha llenado la trompa con declaraciones contra la “migración en cadena” (familiar), la mantiene como “principio básico” en su plan.

Pero la idea básica sería voltear la tortilla actual, para que más de la mitad del millón de inmigrantes autorizados al año entren con visas de trabajo en vez con visas de pariente, y dicen los voceros de la Casa Blan ca, “con tres cuartas partes de inmigrantes con grados de bachillerato o licenciatura”. “Esto aumentaría los salarios de los inmigrantes”, siempre según la Casa Blanca, “del promedio actual de 43 mil dólares al año a 96 mil”. Eso está interesante. Por un salario de $46 dólares por hora capaz me salgo y vuelvo a entrar con una de sus visas. Para un ingeniero en computación o un ingeniero no creo que sea muy interesante, además de que ahí sí que creaba un problema con los ciudadanos gringos, porque un salario mínimo actual federal es de solo $15,800 al año, y no creo que le acepten la idea.

En corto, el plan de El Trompas no dará para mucho más que propa ganda electoral. Y yo diría que el fallo principal es que los trabajadores agrícolas no tendrán licenciaturas, pero tienen la asombrosa habilidad de alimentar a los licenciados. Sin un plan para ellos, la economía no camina.

 

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