Andrea Ojeda

Andrea Ojeda

Consejo editorial

NKAME: Misticismo y poesía gráfica de Belkis Ayón

22 octubre, 2020

El Chicago Cultural Center, además de ser uno de los edificios más hermosos de Chicago, es una institución cultural de gran envergadura que promueve arte, gratuitamente, hacia toda la población. Es gracias a instituciones como ésta que el público en general tiene acceso a artistas y corrientes de todo el mundo, alimentando así de manera amplia y positiva el nivel y bienestar cultural de nuestra comunidad. Lamentablemente, sus puertas cerraron en marzo de este año por motivo de la pandemia de coronavirus y con ello, se cerraron al público de nuestra ciudad las oportunidades de apreciar varias exposiciones que ahí se presentaban en ese momento. Entre ellas, y una de las más interesantes y comprensivas que yo he visto en ese recinto, fue Nkame, de la artista cubana Belkis Ayón. Por supuesto que nada supera a la experiencia misma de estar frente a un cuadro imponente en la sala de un museo, pero al menos podemos mostrarles a través de nuestra revista, algunas imágenes de la obra de Ayón para deleite de nuestros lectores. Aquí la reseña que escribí al respecto el día de la apertura:

A partir de febrero 29 y hasta el 24 de mayo, vecinos chicaguenses de todas las edades pueden aprender y dejarse maravillar por el arte de la artista y grabadora cubana Belkis Ayón (La Habana, 1967-1999) a través de la exposición titulada Nkame, curada por Cristina Vives. Ayón, quien se dedicó durante toda su carrera plástica primordialmente al grabado, decidió basar su contenido en la sociedad secreta Abakuá, original de la región del Calabar (actual territorio de Nigeria) y llevada a Cuba por los esclavos africanos durante los siglos XVIII y XIX. Esta sociedad, o hermandad mejor dicho, fue creada por hombres y para hombres, estigmatizando y segregando siempre a la mujer. El único componente femenino en Abakuá es la presencia en su iconografía del personaje Sikán, joven princesa acusada de traición y condenada a muerte por su gente. Aunque al final ella misma no muere (brindando aún más toques de magia y poderes sobrehumanos al personaje) la historia en sí deja muchas interrogantes en el escucha, no faltando oportunidad de preguntarse por los motivos misóginos de esta condena, tanto dentro de la mística como dentro de la misma religión. Pero en el arte de Belkis Ayón es claro que ese es el personaje al que gravita primordialmente, haciéndola (en todas sus representaciones simbólicas) parte central de muchas de sus piezas.

Nlloro. Collograph (1991), 215 x 300 cm 

Otro de los componentes más fascinantes de su obra es el tipo de grabado que utiliza, llamado colografía, en donde en vez de grabar directamente en una superficie, utiliza otro tipo de materiales (lija, papel, hasta cáscaras de verduras) que monta en una superficie de cartón y luego cubre con tinta para pasarlos finalmente por la prensa habitual del grabador. Su trabajo sin embargo es a gran escala, teniendo que producir varias piezas pequeñas y uniéndolas después lado con lado hasta formar una mayor. El resultado es espectacular ya que, además de todo, ella opta por el uso de negros, blancos y grises en lugar del color, permitiendo que el espectador aprecie el cómo se logran todas las distintas tonalidades de esa paleta, fundamentalmente a través de las distintas texturas usadas en su realización.

Lamentablemente para el mundo del arte y quienes lo apreciamos, Ayón se suicida en La Habana en 1999, después de haber tenido una gira exitosa por Europa. Tal vez el dolor y la amargura, el martirio y las acusaciones reconocidos en muchos de sus cuadros, sean claves para entender su muerte, aunque dudo que podamos hacerlo del todo. Nos queda sin embargo su extensa obra salvaguardada por su familia y que ahora, gracias al deshielo de las relaciones cubano-americanas promovido por el presidente Obama en marzo del 2016, podemos ahora apreciar en nuestro país.

(I) Añoranza. Collograph (1998),  200 x 142 cm / (D) Sikán. Collograph (1991),  202 x 138 cm

 

Créditos de Fotografía

Imagen Inicial – La Cena. Collograph (1991), 138 x 300 cm

© Estate of Belkis Ayon. Courtesy of Landau Traveling Exhibitions

 

Para ver más fotografías de esta exposición así como un video sobre la artista, haga click en este enlace.