Enrique Bernales Albites

Enrique Bernales Albites

El bueno, el malo y el poeta

26 marzo, 2021

Sambuccetti, Gaby. The Good, the Bad & my poems the Poet [El Bueno, el malo y el poeta]. El Ojo de la Cultura, 2020.

 

Todo libro está enmarcado en sus coordenadas espacio temporales. Así sucede con este navío de signos y sentires que es el libro de Gaby Sambuccetti (Buenos Aires, 1986). El título del poemario bilingüe dialoga con una poderosa referencia de la cultura popular, la película de Sergio Leone: The Good, The Bad and The Ugly (1966). La poeta y sus poemas se convierten en existencia entrañable que transporta el sentido metafórico, una característica esencial del lenguaje: nave, que parchada, incluso agonizante, nos conduce por el océano del ser. The Good, the Bad & my poems the Poet es un libro bilingüe y cada poema es un tripulante con su propia personalidad, su propio corazón metafórico. Así, el libro genera una dinámica de inscripción al estilo de las muñecas rusas llamadas matrioshkas. El título ya refiere a una obra, cinematográfica, con su propia historia, tachada, luego sigue una inscripción donde la voz poética señala que es una autobiografía. Finalmente se trata de poesía, tejido que escapa a la inscripción o al cúmulo de inscripciones. Esa fuga de sentido genera su propia danza con los signos.

“Mis ídolos” / “My idols” son los poemas liminares del libro: un corte directo en la piel. Este es el mundo de la posverdad, donde no hay grandes discursos, los ídolos están en retirada, el ocaso del lenguaje centrado en el ego. Sólo el poema, Logos sensual y trágico, puede interpelar al lector:

La poesía, como los balazos de la Winchester de The Good (Clint Eastwood), nos ayuda a ver la sangre, aquello que este mundo posmoderno, de siervos y amos, nos quiere ocultar:

Esa flor sangrienta del infierno es el poema, la metáfora. La flor es lo único verdadero porque viene del infierno. El muchacho, el vagabundo, conoce la posverdad porque no posee nada y por eso mismo recibe la metáfora como un alimento sangriento y quemante.

En el poema “Mi Maradona” la voz poética se percata de la distancia que separa a la academia poética con la cancha y la hinchada. Anhela que la poesía pueda integrarse a ese mundo de cánticos que todavía no ha sido sometido al poder de la posverdad porque, como quedó claro en el funeral de D10S, la gente, el pueblo, está integrada al lenguaje del mito donde reina el Pathos de lo sagrado y lo profano:

La rosa es un gran tema de la poesía universal, metáfora y símbolo, una convención del amor y de la crítica de la belleza y ha sido desarrollada tanto por poetas hombres y mujeres. Así han transitado por ella, Dante Alighieri, Petrarca, Garcilaso, Sor Juana, también creadores como Gertrude Stein con su “A rose is a rose is a rose”. Que la poeta actualice el significante rosa es un reto creativo de gran magnitud, dado que inevitablemente entrará en diálogo con la tradición poética que la antecede. En este sentido, con gran éxito los poemas, “Mi rosa”, “My rose”, logran intervenir la convención literaria con el uso de un lenguaje simple, preciso, crudo, encontrando definitivamente nuevos hallazgos asociados a un cuestionamiento del patriarcado y la heteronormatividad:

“Mi caja” / “My box” son mis poemas favoritos de The Good, the Bad & my poems the Poet. En el poemario de Gaby, hay un tesoro enterrado en una caja en el pecho. Este tesoro asegura que los seres de esta distopía posmoderna se defiendan de la crueldad del posmundo donde no hay amor, sino, por el contrario, la lógica del producto y del consumo. Así estos poemas reflejan con nitidez su raíz nietzscheana y nihilista. Es un libro que propone una filosofía de vida. La metáfora de la caja sirve para asegurar la homeostasis del texto: “Todavía sigue ahí: temblando, vibrando, / buscando, revelando”.

Todo viaje llega a un final. El final de la odisea de los argonautas se saldó con la captura del vellocino y el triunfo de Jasón y los demás semidioses. En el mundo antiguo no había finales felices, en cambio, reinaba la tragedia como estructura existencial:

Así como al final de The Good, The Bad and The Ugly (1966), la amistad salva las vidas de The Good and The Ugly, la voz poética ofrece su amistad y una despedida, típica de los buenos westerns, un discurso que se ejecuta en la frontera de la semiósfera del sentido poético posmoderno. El último poema me recuerda a la conclusión de Blade Runner, las últimas líneas de este libro bien podrían ser pronunciadas por una inteligencia artificial, un replicante, una máquina que se apaga para extinguirse. También podría tratarse de un ejercicio metafórico, un trompe de l’oeil que busca engañarnos para no enmarcar, no informar a la Matrix de lo que hemos aprendido en esta aventura escrita. Es un misterio. Lo guardaremos en nuestra cajita, dentro del pecho.

 

 


Enrique Bernales Albites se desempeña actualmente como Associate Professor of Spanish en University of Northern Colorado. Es autor de Inmanencia (1998, 2020), Inmanencia: regreso a Ourobórea (1999), 21 poemas: Cerridwen (2004), Regreso a Big Sur (2019), Séptimo poema (2020), la novela Los territorios ocupados (2008), la antología de poesía peruana de los noventa, Los relojes se han roto (Ediciones Arlequín, Guadalajara, 2005) y Convivium: Interfaz de Sanacion Poética (2020) coactivado con Florentino Díaz. Mantiene una página cultural en la revista ViceVersa de New York con entregas semanales.