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Editor contratiempo

Undocumented Projects

6 agosto, 2018

En la era de la nueva tecnología, muchas organizaciones y espacios de trabajo actualizan sus softwares, computadoras, programas y hasta su tecnología portable, para comunicarse y aprender. Pero todavía existe un lugar en la Ciudad de México donde el tiempo y la tecnología no cambian; este local rústico y etéreo utiliza lo que en su tiempo fue la máquina más sofisticada: la máquina de escribir. En la Plaza de Santo Domingo, ubicada en el centro de la ciudad, por El Zócalo, los escribas ayudan al público a traducir o documentar cualquier papeleo.

Estos “escribas” no sólo interactúan con el público sino que también les ayudan dándoles una voz que pueden traducir gracias a las máquinas de escribir; el poder de las palabras que representan en un pueblo oprimido. Este ejercicio permite y arma a la gente para sentir el gran poder que tiene, asemejándose a una protesta pacífica, de la misma forma en la que Proyectos indocumentados, — colaboración, colectivo y proyecto en continuo desarrollo que pretende crear una resistencia sutil contra posturas, gente y políticos anti-inmigrantes, y a la vez proporcionar recursos para personas indocumentadas— adoptó el concepto de una máquina de escribir para simbolizar una intervención segura y aunque anónima, una forma de ser oídos.

En las primeras etapas de Proyectos Indocumentados, fundado por Joseph Mora con compañeros y colegas cuando era estudiante de término del Art Institute of Chicago (SAIC), decidieron comenzar con esta intervención llamada “Ready, Set, Go! (En sus marcas, listos, ¡fuera!)”, que puede funcionar como servicio público para personas indocumentadas o que no se sientan cómodas protestando físicamente en las calles debido a los riesgos de arresto o deportación.

 

 

Cuando Donald Trump dio por terminado el programa DACA, Mora decidió continuar asistiendo a la comunidad estudiantil indocumentada. Como indocumentado que pasaba por las mismas dificultades en carne propia, Mora procuraba crear la serenidad y el bienestar que trae el no sentirse marginado y temeroso en estos tiempos.

En su carrera en SAIC, Mora tenía que solicitar 10 becas cada año para poder pagar la matrícula y gastos de la universidad, y para organizarse, mantenía un horario, lista de tareas pendientes, recordando no perder de vista su meta y propósito de hacer su arte. Usó sus propios instintos y métodos para crear un “Kit de supervivencia”.

El “Kit” tiene como propósito guiar a los futuros

estudiantes indocumentados al entrar a la universidad usando los conocimientos adquiridos, e incluye un calendario, una lista de tareas, una página de recursos para solicitar becas, un cuaderno de apuntes o dibujo, postales de protesta de emergencia para usar en la intervención Ready, Set, Go!, un Undocu-Ally Zine para regalar a un amigo y un conjunto de tarjetas con estrategias oblicuas de cuidado propio.

 

 

Cada uno de estos elementos o artefactos proporciona tranquilidad emocional a su audiencia, una forma sutil de procesar y conquistar el miedo. Inspiradas en las tarjetas elaboradas por los músicos Brian Eno y Peter Schmidt, las tarjetas oblicuas buscan evitar que los músicos y artistas caigan en bloqueos creativos fomentando el pensamiento tengencial en su trabajo. Mora vio en este método la posibilidad de empoderar a artistas como él para ampliar sus límites y enfocar su energía en su trabajo, sus metas, y posiblemente sus vidas. Las tarjetas en esta colección son de estudiantes en las secundarias Benito Juárez y Little Village/Lawndale, y tienen mensajes como “Está bien llorar”, “Llama a tu familia”, o “Almuerza con un amigo”.

Para Mora ha sido imprescindible incorporar al público, posibilitando que el colectivo implemente diferentes perspectivas y sea beneficioso para todos. En todo momento mantienen su disponibilidad de colaborar y relacionarse con estudiantes, jóvenes, padres y muchos artistas, sin agonizar sobre el estatus legal o la falta de experiencia. Proyecto Indocumentado espera inspirar a la gente a ser sus propios defensores.

“Yo lo veo de esta forma: si no abogaba por mí mismo, por mi escuela o por mi trabajo, no habría recibido la ayuda que realmente necesito, y que la gente como yo realmente necesita, ya sea apoyo emocional, cuidarse, o recibir ayuda financiera. Siempre es bueno ayudar y ponerse a la disposición de los demás. “-Joseph Mora

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