Staff

Staff

Editor contratiempo

Todos somos artistas: La terapia del performance y la danza

6 agosto, 2018

La danza y las presentaciones de baile en público se pueden ver como una forma de arte expresiva que generalmente consiste en secuencias estilizadas o coreografías con un enfoque en la habilidad física, la expresión emocional y la estética del baile. Desde este punto de vista, la danza como arte convierte el cuerpo en el lápiz que dibuja una imagen emotiva; y el espacio externo se convierte en el papel que recibe el proceso creativo del artista. Este proceso de expresión emocional crea una conexión visceral del que baila consigo mismo, con su pareja o grupo de baile, y con el público que observa la presentación.

Por siglos, los humanos no solo hemos utilizado la danza como un arte corporal que provee recreación y admiración artística, sino también como una herramienta para aumentar la conexión de los miembros de la comunidad consigo mismos al igual que con la sociedad. De esta forma, la danza nos ayuda a crear un sentido de identidad y conexión más profundo, tanto al nivel personal como social. ¿Pero qué pasa cuando hay miembros de nuestra comunidad o sociedad que tienen limitaciones físicas? ¿Cómo pueden estos individuos descubrir el proceso creativo a través del arte de la danza y de esa manera crear las conexiones mencionadas?

Soy terapeuta de danza que utiliza el baile como terapia con individuos con una variedad de limitaciones físicas, emocionales, cognoscitivas y sociales. Algunos de mis clientes no tienen la habilidad física requerida para hacer un baile o la capacidad emocional y social para mostrar una presentación de baile en público. Actualmente, coordino un grupo semanal de terapia de la danza en un centro médico para personas que están en sillas de ruedas o que no pueden estar paradas por largos períodos de tiempo. Las limitaciones de los participantes incluyen problemas de equilibrio, alteraciones de la espina dorsal, parálisis muscular, amputaciones, etc. En este grupo no se enseñan coreografías o movimientos complicados, pero se permite que los individuos creen la danza basada en los movimientos que son capaces de hacer, y se elimina el enfoque en los movimientos que no pueden hacer. Para lograr este objetivo, usamos técnicas creativas que facilitan el movimiento.

Una de estas técnicas es el uso de objetos tales como elásticos, bastones, sillas, globos, u otras herramientas que facilitan la ejecución de movimientos con más facilidad. El movimiento no solo se convierte en un ejercicio cardiovascular que provee mejor flujo sanguíneo de tal manera que los músculos se relajen con el suministro adicional de oxígeno celular, sino que también fortalece el sistema muscular.
Otra técnica es usar la misma actuación de baile como terapia, dentro de lo que se denomina “Performance as Therapy”. La clase de baile en silla es diferente todos los días porque cada individuo en el grupo se le pide que comparta sus propios movimientos creativos que son entonces incorporados en una coreografía de baile.

Al realizar tareas físicas en un ambiente creativo y de apoyo, las personas con discapacidades logran no solo el mejoramiento de autoestima, sino que también les permite que se empiecen a enfocar en sus habilidades en lugar de sus discapacidades. La oportunidad para los individuos discapacitados de realizar una danza en frente de un grupo, ayuda a animarlos a empujar sus límites físicos un poco más y posiblemente superar sus límites físicos y emocionales a la misma vez.

Otro beneficio de las Actuaciones como Terapia es que los individuos obtienen una plataforma para ser vistos por el mundo de una manera creativa y artística. Cuando un individuo o un grupo de personas discapacitadas hacen una presentación de danza creada por ellos mismos, validamos su existencia y sus habilidades. La sociedad entonces toma en cuenta sus contribuciones artísticas y les da un lugar de importancia generando una percepción positiva hacia ellos. Esto afecta la identidad de los individuos que bailan al ayudarles a identificarse a sí mismos como artistas y se enorgullecen de mostrar su desempeño. En este caso la actuación tiene la capacidad de comunicarle un mensaje al público de la importancia de no rendirse y exigirnos ir más allá de nuestros límites físicos y artísticos.

Cada año, nuestro centro médico organiza un programa que es el recital de los participantes en las terapias de artes creativas.. El programa incluye actuaciones de danza, música, poesía y teatro, y al igual como la exhibición de piezas de arte creadas por los pacientes. El mes de febrero pasado, el grupo de danza en silla decidió participar en el programa. Tuvimos cuatro participantes en este grupo que practicaron una coreografía de baile durante aproximadamente un mes antes de hacer su presentación en público. Algunos de los comentarios de los participantes sobre su experiencia confirman el beneficio de la técnica de Actuaciones como Terapia: “Este proyecto me motivó a sobrepasar mis límites personales”, “me sentí importante al poder animar a otros a que hagan ejercicio con el baile y tomen responsabilidad de su salud”, etc.

Los comentarios de los participantes no sólo validan la manera en la cual la terapia de la danza cambia nuestro enfoque a las habilidades que tenemos y no nuestras discapacidades sino que también confirman como es que la técnica de Actuaciones como Terapia puede ayudar a un individuo con limitaciones físicas a sentirse validado. De manera paralela, la sociedad comenzará a ver a estos individuos como artistas. Por ende, podremos crear una comunidad más cohesiva donde todos mostremos nuestra creatividad y posibilidades artísticas y todos tendremos algo positivo que contribuir.

Comentarios

Comentarios