Héctor Hernández Montecinos

Héctor Hernández Montecinos

Chile: Apuntes del fin del mundo

17 febrero, 2020

Valdivia, sábado, 19 de octubre, 2019.

Esperé tantos años este día y ahora que llegó no estoy en Santiago. Me siento sin palabras. Es muy fuerte todo. Es el caos total. Esta noche no se olvidará nunca en Chile. Es el dolor de un país. Me siento conmocionado. Que todo sea como deba ser.

 

Domingo, 20 de octubre.

Me regreso a Santiago. El chofer del bus nos dice que no sabe hasta dónde podremos llegar. Es el único bus que saldrá hoy. En Valdivia hubo mucha represión. Estoy en la total incertidumbre. Sigo sin palabras.

 

Domingo, 20 de octubre.

Ya estoy en casa. Estoy bien. Zurita siempre dice que luego de la dictadura olvidamos lo más importante que pasó allí: la generosidad, el afecto, el cariño espontáneo, lo urgente de lo colectivo. El centro está cercado y hay rabia, dolor, pero también dignidad que es la palabra clave de estos días.

 

Lunes, 21 de octubre.

El presidente ha dicho “estamos en una guerra”. Las guerras como tal son constatativas, es decir, nacen cuando se declaran no cuando existen. Es una palabra que construye realidad. Mejor dicho la destruye. Haberla enunciado convierte un descontento social en un enemigo interno que es cómo nació la Hiperdictadura con la caída de las Torres Gemelas: el árabe como ese enemigo interno. Todo musulmán como talibán. Desde el 2001 en Chile el enemigo interno ha sido el pueblo mapuche y sabemos perfectamente lo que ha pasado, su criminalización y los mártires como Camilo Catrillanca.

El mapuche como terrorista. La Hiperdictadura es el estado de excepción en aras de la seguridad. Una lucha ilegítima pero legal contra los que rompen la ley que los sostiene. Ellos pueden vulnerarla porque ellos mismos la crearon. No sólo la Constitución de Pinochet sino el sistema total. El libre mercado como libertad social. Es como la Iglesia Católica que condena el sexo, en los otros, pero no en ellos ni en su pederastía. Para los propósitos de la Hiperdictadura ese enemigo interno, forzado, construido debe tener a su vez enemigos y que ya no sea interno sino nacional. El ciudadano que protesta como vándalo. En eso es lo que estamos ahora. Criminalizar, literalmente, a ese ciudadano como un enemigo no del gobierno sino de Chile.

Bajo ese lema la policía y las FFAA amparados en la ley tiran a matar como está sucediendo. Como sucedió entre 1973 y comienzos de los noventa. He insistido en que desde el Golpe hasta ahora ha sido un solo movimiento, una Revolución de Derecha que lamentablemente hoy tiene su rostro más visible. La foto de Chadwick tras Pinochet y ahora tras Piñera crea el bucle de este proceso.

Su misma mirada. Lo que viene es que ese enemigo particularizado, la ciudadanía, sea el enemigo general bajo la idea de terroristas, vándalos, lumpen. Los medios son la otra mano de este plan. Sin embargo, hay una segunda etapa en la que ese enemigo interno no es ya el “delincuente”, sino el policía, es decir, el aparato policial que fue el más beneficiado desde el 2001. Aquí ya los delitos no son propios del asocial, sino de la propia institución que resguarda la ley. Este es el momento del Pacogate y el Milicogate: Carabineros y FFAA como una mafia organizada. Ciertamente, y lo más grave aun, es una tercera etapa en la que el propio Estado es el criminal y circunscribe las leyes a su propio alcance y delimita y debilita la democracia a un nivel que es sólo un nombre vacío. El Estado como máquina criminal en contra de los Derechos Humanos que son el piso básico para la civilización.

Esta es la línea de tiempo de la Hiperdictadura. Dentro de la propia dictadura militar se da el mismo proceso en que se pasa de la represión al “subversivo”, luego es la DINA y la CNI la agencia criminal para finalmente mediante una Constitución validar legalmente la propia dictadura. En Chile actualmente estamos entrando a este tercer momento en que las instituciones de seguridad y orden ya no son de seguridad ni de orden, lo cual acelera la mano dura del gobierno, o en el mejor de los casos, la crisis del resto de instituciones que tarde o temprano validarán este abuso de manera legal como lo es el Tribunal Constitucional.

La idea del autoatentado de Bush no dista mucho de lo que pueda estar pasando acá. Sea como sea, crear una guerra sólo atraerá a sus buitres más reconocidos que son los Estados Unidos. No es descabellado de que el gobierno pida ayuda al FBI del que la PDI es su clon. Obviamente queremos que todo vuelva a la calma, al momento en que el gobierno puede oír a su pueblo sin que ellos sigan perdiendo la dignidad, porque la de la ciudadanía ha sido hermosa y justa.

 

Jueves, 24 de octubre.

Las encuestas muestran una aprobación de más del 80% a las manifestaciones y una caída a poco más de un 10% de apoyo al presidente. Primera noche que pude dormir con una sonrisa de oreja a oreja y hoy seguir así hasta la marcha más grande en la historia de Chile.

 

 

Foto: Juan Manuel Nuñez Mendez

 

Viernes, 25 de octubre.

Una idea en voz alta antes de “La gran marcha” que queremos sea la caravana más grande en la historia de Chile. El domingo hay elecciones en Argentina y Macri se va. Hace pocos días las hubo en Bolivia donde hay discusión sobre la legitimidad del proceso. En Ecuador ya conocimos al verdadero Lenín Moreno. Venezuela ni hablar. A lo que voy es que los gobiernos de izquierda lo han hecho mal, muy mal. Nos han usado y en nuestro nombre se han enriquecido para luego olvidarnos. Aquí esto va para la Concertación y la Nueva Mayoría. Les tengo rabia aún por esa alegría que sólo les llegó a ellos. Sin embargo, los gobiernos de la derecha son nefastos. Macri, Bolsonaro y Piñera reventaron a la Argentina, Brasil y Chile respectivamente. Los dejaron en la calle a expensas de Estados Unidos que es el buitre que siempre trae la sangre. El pueblo furioso no se detendrá hasta que el miedo sea de sus opresores.

Así va siendo desde el viernes. Siento que en este nuevo escenario hay que darle otra oportunidad a la izquierda en la región. Somos ahora la mejor oposición que puede haber y si estos hijos de puta no cumplen pues a quemarlos vivos. Es una metáfora y en ella hay rabia acumulada y dolor. De lo que estamos seguros es que por harto rato no habrá más ex colaboradores de Pinochet en La Moneda. Yo soy el convencido número uno de que la política binaria entre derecha e izquierda es un engaño. No obstante en este caos se debe cuidar lo que quede. Hay que pensar que en la sigla AFP esa P no sólo es de Previsión sino también de Porvenir. Ahora estamos convencidos más que nunca de que es nuestro y lo queremos ahora.

En un mes exacto cumplo 40 años. Si no tuve miedo cuando un milico puso un rifle en mi frente a los 5 años, la edad de mi sobrino Eduardito, no lo voy a tener en este momento. Estamos unid@s.

 

Lunes, 28 de octubre.

Debo reconocer que por dos minutos tuve la ilusión de que Piñera con este anunciadísimo cambio de gabinete daría un giro a su política criminal pero no. Sólo movió piezas dentro de su mismo tablero. Salen neoliberales y entran neoliberales.

 

Lunes, 30 de octubre.

Cuando todos los traumas, dolores, miedos de la dictadura han regresado este mes de octubre es que a la vez lo más poderoso que allí sucedió se nos hace urgente. La poesía escrita desde comienzos de los setenta hasta fines de los ochenta en Chile sigue sin tener parangón. Desde el día que esta primavera chilena explotó muchos nos quedamos atónitos, justamente sin palabras. Poco a poco fueron apareciendo y ahora son ya intentos de preguntas abiertas que nos pueden ayudar a entender el porvenir de esta revuelta y nuestro lugar ahí, aquí. El 25 fue el día de la gran marcha y compartí en Facebook la foto de Raúl que le sacó Paulina. La acompañé con su frase en el desierto “ni pena ni miedo” que recobra una vigencia inusitada y feroz.

 

Miércoles, 31 de octubre.

Esperé tantos años esta revolución y finalmente sucedió. Nos ha hecho repensar todo, absolutamente todo. Este mes ha cambiado mi vida y la vida de Chile sin punto de retorno. En este momento tengo pocas palabras.

 

Jueves, 18 de noviembre.

Hoy se cumple un mes exacto desde que comenzó esta hermosa y dolorosa revolución. Un mes que ha parecido un año y este año que se parece cada vez más a 1989. Quisiera poder hacer una evaluación pero cada día es distinto al anterior. Fui con mi mamá a algunas manifestaciones por el “No” a fines de los ochenta, viví la decepción con la alegría que nunca vino, creí ilusamente en el socialismo de Lagos, luego en el de Bachelet. Siento que el Frente Amplio no ha dado el ancho y ha sido una oposición débil. Siguen siendo l@s estudiantes secundari@s, las comunidades mapuches, las feministas y la diversidad sexual las fuerzas que siguen liderando una ética de lo común con todas sus legítimas e incluso estúpidas diferencias. Me hubiese gustado sumar al mundo del arte y en especial a la literatura pero creo que tampoco hemos dado el ancho. Sigue siendo la calle más creativa que l@s artistas, más ingeniosa que l@s letrad@s, más potente que l@s poetas.

 

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Héctor Hernández Montecinos (Santiago, Chile, 1979). Es poeta, ensayista, editor y gestor cultural. Sus últimos libros sobre el quehacer poético son Buenas noches luciérnagas (2017) y Los nombres propios (2018).