Una mirada a la contaminación en La Villita

Foto: Jaime López Ortega

Foto: Jaime López Ortega

La Villita, el barrio donde me crié desde los seis años, es un lugar único, ubicado en el corazón del Sur de Chicago; es una comunidad predominantemente mexicana, donde vive la clase trabajadora inmigrante de primera y segunda generación. El arduo trabajo de esta comunidad se refleja en logros para la educación: El recinto de la secundaria Little VillageLawndale, y la escuela primaria Emiliano Zapata.

Catorce trabajadores pusieron en riesgo sus vidas con una huelga de hambre que duró 19 días  y exigía que la ciudad cumpliera su promesa de construir una institución educativa alternativa más amplia y espaciosa, Little Village Lawndale High School. La única escuela secundaria en ese entonces era la Farragut Career Academy, y era de difícil acceso para los estudiantes que vivían en el este de La Villita, además de que era peligroso para ellos cruzar de un territorio a otro de las pandillas.

La huelga de hambre fue un éxito, y en 2005 se construyó finalmente la Little Village Lawndale High School, bautizada por los residentes “escuela de refugio seguro”.

El futuro de Zapata

Si bien la nueva secundaria significó una opción necesaria, la primaria Zapata está ahora sobrepoblada con 830 estudiantes inscritos. Los niños de tercer y cuarto grados tienen que transportarse a un edificio cercano para recibir sus clases en Good Shepherd, una escuela católica.

Según el sitio web preschools.startclass. com, “Zapata Elementary Academy tiene 80 estudiantes en preescolar, que es mayor que el promedio en las escuelas del condado de Cook, que tienen 59”. En 2015, el alcalde Rahm Emanuel firmó un contrato para ampliar Zapata.

Al tiempo que la ciudad está planeando ampliar la primaria para resolver el hacinamiento que tanto preocupa a la comunidad, también permite nuevos proyectos de construcción que ponen a los estudiantes de Zapata en riesgo, como la expansión de la planta de Unilever que colinda con la escuela, y que fabrica la mayonesa Hellman. La expansión significará más camiones diesel en la misma cuadra de la escuela, trayendo consigo la contaminación del ambiente y peligro a las calles. Unilever calcula que la expansión se traducirá en un volumen adicional de 500 a 900 camiones por día, 7 días a la semana. “El número de camiones que Unilever está tratando de traer a La Villita es alarmante, teniendo en cuenta que está rodeado de 1.000 estudiantes desde kinder a octavo grado”, nos dijo Nancy Meza de LVEJO, la Little Village Environmental Justice Organization. “Hemos hecho investigaciones y el 30% de los miembros de nuestra comunidad ya sufren de algún tipo de problema respiratorio, que de por sí es un número alarmante”.

Un estudio realizado por estudiantes de la escuela Infinity de Little Village Lawndale High School mostró que el 71% de los residentes no estaba enterado de los planes de expansión. Muchos ni siquiera sabían de la presencia de Unilever en la comunidad, aunque la fábrica ya tiene más de 100 años allí.

“No se notificó debidamente a la comunidad”, dijo Meza. “Los presentes en la reunión que se realizó no eran necesariamente de allí; por esto LVEJO trató de integrar a otros residentes para que se les hiciera parte de las decisiones, pero no pudo lograrlo porque el proyecto ya se había aprobado”.

La planta de carbón Crawford de la 35 y la Pulaski tiene más de dos años de cerrada a gracias a una larga batalla librada en parte por LVEJO y la directora Kimberly Wasserman. Los residentes de La Villita gozan ahora de menos contaminación, pero con la expansión de Unilever, sentirá el efecto de los 500 a 900 camiones diarios adicionales. Al enterarse de los planes de Unilever en 2015, LVEJO inició una campaña para exigir aire puro en La Villita. El diesel contiene PM 2.5, pequeñas partículas que penetran el torrente sanguíneo y los pulmones, y que pueden causar problemas respiratorios, siendo el efecto más acentuado en los niños, cuyos pulmones están aún en desarrollo. “Las mujeres activas y embarazadas tienen un mayor riesgo de problemas respiratorios” por las emisiones de diesel, dijo Meza. LVEJO exigió un acuerdo que protegería a los residentes de los impactos de la expansión de Unilever.

El concejal Ricardo Muñoz sostiene que la expansión significará 60 nuevos empleos, lo que suena atractivo para los residentes. Sin embargo, agrega Meza, “No sabemos si serán de tiempo completo, o temporales o qué. Queremos asegurar que no sean empleos que pongan en riesgo la salud, y que representen salarios fijos, porque así lo merece nuestra comunidad.”

La lucha continúa

Aunque el proyecto Unilever ya está confirmado y en proceso de construcción, LVEJO sigue negociando para exigir concesiones

a la compañía. “Hemos tenido muy buenas conversaciones sobre un posible reajuste de sus camiones de diesel a electricidad”, dijo Meza. “A partir de ahora el 20% será de gas natural comprimido, que es un adelanto. Pero queda mucho por hacer.” Meza quiere garantizar la instalación de un sistema de filtración de aire en Zapata para proteger a los estudiantes. “Este es un asunto de justicia ambiental; no es justo que rodeemos de industria a una comunidad inmigrante y de bajos recursos, pero no será fácil dar marcha atrás”, dijo Wasserman.

La información y la conciencia es poder Con este estudio, los alumnos de la clase avanzada de estadística de la escuela Infinity aprenden de una lucha real en su comunidad. El profesor Salvador Venegas invitó a LVEJO a su clase y les dio a escoger entre dos estudios: una demanda en el parque de La Villita o la expansión de Unilever. “En el momento en que LVEJO volvió con más información actualizada a la clase, y  dijeron que la expansión iba a dar lugar a un total de 60 nuevos puestos de trabajo”, recuerdo la reacción de mis estudiantes. “Mis estudiantes pensaron, pero siendo una empresa tan grande,  una compañía multinacional, esperaban que al hablarse de beneficios, después de todo esto, el resultado fuera más de 60 empleos”.

“Los estudiantes recopilaron datos, y los hallazgos fueron alarmantes. En promedio, pasan 1.3 camiones por minuto por la intersección de la 31 y la Kostner entre las horas de 8 y 9 de la mañana. Hace una década, la construcción de Little Village Lawndale High School constituyó  una victoria de la comunidad gracias a la huelga de hambre. Si la próxima generación se moviliza, tal vez la respuesta al caso de expansión de Unilever, termine en otra victoria de la misma comunidad”.


Este es un fragmento del texto original producido por Jennifer Galán Mora como parte del Social Justice News Nexus fellowship a través de Medill School of Journalism en Northwestern University. Jennifer Galán Mora es una joven periodista y productora en medios auditivos. Forma parte del equipo de Wattz Up!, una producción radial de Yollocalli Arts Reach. Traducción de contratiempo.

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